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¿Cómo imita una bomba de insulina el funcionamiento del páncreas sano?

En las personas no diabéticas el páncreas produce de manera continua pequeñas cantidades de insulina para mantener las funciones fisiológicas y tras la ingesta de alimento, se produce una mayor cantidad. En las personas diabéticas esta función está alterada y se tiene que suplir de manera exógena.

La bomba de insulina imita con bastante éxito la función del páncreas sano, liberando automáticamente pequeñas cantidades de insulina de acción rápida, en décimas o centésimas de unidad, cada pocos minutos. Es lo que se denomina infusión basal. Con la infusión basal se cubren las necesidades de insulina entre las comidas, y durante el sueño para mantener constante el nivel de glucosa en sangre además de asistir a otras funciones fisiológicas. En casos concretos la infusión basal puede modificarse temporalmente para por ejemplo cubrir un ejercicio físico no programado o superar una enfermedad intercurrente.

Al ingerir alimentos, el usuario tendrá que suministrarse bolos de insulina. El bolo es la cantidad de insulina necesaria para metabolizar los carbohidratos ingeridos. También puede utilizarse un bolo para corregir puntualmente una glucosa elevada.

Cuando no se dispone de bomba, se intenta imitar la función del páncreas mediante inyecciones múltiples, combinando insulinas rápidas e insulinas de efecto prolongado como la glargina la detemir o la degludec. Esta combinación proporciona un caudal relativamente poco uniforme de insulina en el torrente sanguíneo y un flujo no constante y continuo como el que se obtiene con la bomba.  Estas insulinas aunque apenas presentan un pico de acción, contrariamente a lo que ocurría con insulinas tipo NPH, no permiten modular su efecto aumentando o disminuyendo la disponibilidad para adaptarse a las necesidades concretas en cada momento y también, la duración no se ajusta a periodos de 24 horas dificultando su dosificación en la práctica.

Los diagramas de la figura nos muestran como el programa de la bomba imita con bastante rigor el funcionamiento del páncreas sano, regulando los niveles de insulina necesarios en cada momento. En un esquema de tres inyecciones diarias de insulina al día, hay horas con exceso de insulina y otras con aporte insuficiente de la misma.