Pasar al contenido principal
diabetes y viajes, diabetes, viaje, MCG, monitor continuo de glucosa

Consejos para viajar con diabetes

Cualquier época del año es buena para hacer un viaje si se dan las circunstancias adecuadas. Verano, navidades, Semana Santa... Muchas veces ello implica viajes a otros países, con diferentes hábitos y husos horarios. Además, la climatología también puede ser un factor a tener en cuenta en el control de la diabetes.

Todo ello hace que sea importante seguir una serie de recomendaciones para las personas con diabetes.

Según la Fundación para la Diabetes, si se viaja al extranjero, es importante, antes de viajar, informarse sobre si el destino al que vamos tienen acuerdos de asistencia sanitaria con España.

Es muy útil estar en posesión de la Tarjeta Sanitaria Europea, que garantiza reciprocidad en el trato entre el viajero y los nacionales del país al que se viaja, aunque no todos los países tienen las mismas prestaciones que el nuestro.

De todos modos, si se trata de una estancia corta, propia de unas vacaciones de verano, conviene llevarse la medicación desde España. Hay neveras y carteras de frío para conservar la insulina a temperatura adecuada.

Si se viaja en avión es imprescindible un breve informe médico, en inglés si no es a un país de habla hispana, que además también serviría para informar al médico del país de destino en caso de urgencia.

Las bombas de insulina pueden sonar o no al pasar un arco de control de aeropuertos o trenes, según la sensibilidad del mismo, por lo que algunas personas prefieren avisar con antelación al funcionario encargado de que se es portador de bomba de insulina (con el correspondiente informe).

Asimismo, para el viaje en avión también es imprescindible especificar que la insulina, junto con el glucagón, las tiras reactivas, las lancetas, agujas, el material desechable de una bomba de insulina,… y cualquier otra medicación debe viajar en cabina y no en el departamento de equipajes, para evitar tanto el deterioro de la medicación por las temperaturas en el departamento de equipajes como para evitar pérdidas.

Para minimizar este riesgo, si se viaja con alguien de confianza conviene repartir la medicación, de manera que la otra persona también lleven medicamentos en su equipaje de mano.

No debemos olvidar llevar alimentos para remontar hipoglucemias, lo que incluye tanto hidratos de carbono de absorción rápida (azúcar, geles de glucosa, zumos -preferentemente industriales que remontan más deprisa que los naturales- que no sean light), como lenta (galletas, tostadas).

Si por cualquier circunstancia tenemos que comprar insulina en el extranjero, hay que fijarse en la concentración de la misma.

En España, toda la disponible está a una concentración de 100 unidades por ml, pero en algunos lugares puede haber de otras concentraciones. Si nos dan una pluma de insulina ya suministra la dosis de insulina correspondiente que viene marcada en el dispositivo, el peligro estaría si nos dan unos viales de, por ejemplo, 40 unidades/ml y nosotros empleamos nuestras jeringas de 100 unidades/ml.

En este caso estaríamos administrando 2,5 veces menos de insulina de lo que pretendemos, por lo que si nos dan viales de una concentración diferente debemos comprar también jeringas que vayan marcadas para esa concentración.

En los viajes dentro de España no suele haber problemas con la medicación, pero sí pueden producirse con las tiras reactivas para medir la glucemia, por lo que es recomendable llevarlas desde el lugar de origen.

Entre otros consejos, la Fundación también recomienda que los días de viaje conviene medir con más frecuencia la glucemia capilar y en las zonas de más calor será necesario prestar más atención a la hidratación, y tomar siempre bebidas embotelladas. 

También es importante prestar atención a la los alimentos ya que estos pueden ser distintos a los que come habitualmente, trate de llevar un dieta lo más parecida a la suya y se aconseja llevar medicamentos para tratar complicaciones del viaje como diarreas o vómitos.

Si su destino es la playa o el río, recuerde no caminar descalzo si tiene neuropatía o pie diabético, y por supuesto, siempre, antes de un viaje, consulte a su médico para ajustar bien el tratamiento.