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Hipoglucemia e hiperglucemia, ¿conoces la diferencia?

Cuando nuestro cuerpo comienza a manifestar una enfermedad, muchos de los términos que se utilizan tanto en el ámbito sanitario como los que ya han adquirido personas que sufren igual dolencia pueden sonarnos “a chino”, y hasta es normal que confundamos palabras que parecen similares pero que implican significados diferentes.

Es el caso de las personas con diabetes y de la diferencia entre hipoglucemia e hiperglucemia, o lo que es lo mismo, cuando la glucosa cae al suelo o sube al cielo. Las personas con diabetes pueden sufrir estas variaciones que quitan calidad de vida y que obligan muchas veces a modificar sus planes de inmediato.

Así, según la Asociación Diabetes Madrid, la hipoglucemia es el descenso excesivo de glucosa en la sangre que se produce por una o más de las siguientes causas: un exceso de insulina o de medicación oral, una alimentación insuficiente o un ejercicio muy intenso.

Por su parte, la hiperglucemia se produce cuando los niveles de glucosa en sangre están elevados debido a varias causas como la falta de inyección de insulina, el aumento de la ingesta de carbohidratos en la dieta, no realizar suficiente ejercicio físico, así como la existencia de una enfermedad o situación que aumente las necesidades de insulina como por ejemplo, infecciones, traumatismos, intervenciones quirúrgicas o embarazo.

En cuanto a los síntomas, desde la Fundación para la Diabetes enumeran los síntomas más frecuentes. Cuando una persona con diabetes sufre una hipoglucemia inicialmente presenta una sensación de hambre, dolor de cabeza, sudoración fría, cambio de carácter, temblores, incluso un dolor abdominal.

Si continúa sin ser corregida, el paciente puede presentar síntomas más graves como dificultad para pensar o hablar, comportamientos extraños, visión borrosa, adormecimiento y mareos. Y si el descenso de glucosa es muy pronunciado puede llevar también a alteración de la conciencia, convulsiones y coma.

Por ello, en cuanto sientas que el nivel de azúcar en  sangre es bajo, come o bebe algo que aumente el nivel de azúcar rápidamente: un zumo de frutas o algún dulce.

Si después de 15 minutos continúas presentando síntomas, repite el tratamiento. Si éstos no desaparecen, debes contactar a tu médico.

Respecto a la hiperglucemia, tal y como explican desde la Fundación, puede ocurrir porque se haya puesto poca insulina, porque aumenten las necesidades de ésta por una enfermedad como anginas, catarro o fiebre, o por exceso de comida.

Cuando la glucemia está muy alta, el paciente puede presentar aumento de sed, mucha hambre, visión borrosa, debilidad y cansancio, dolor de cabeza, necesidad de orinar frecuente, pérdida de peso o molestias digestivas.

En estas situaciones, además de beber líquidos sin hidratos de carbono, el paciente puede necesitar la administración de una dosis extra de insulina. Pero, en estas ocasiones, recalcan, que la bebida más indicada es el agua, no debe beber refrescos, ni zumos, ni ningún otro líquido que contenga azúcar.